Estimados amigos:
En los últimos días se han venido produciendo diversos acontecimientos a raiz de la expulsión de la activista saharaui Aminatou Haidar que me gustaría poder analizar desde mi punto de vista.
Un punto de vista socialista; un punto de vista que defiende el derecho de los saharauis como el de los palestinos a vivir en una tierra que les pertenece; un punto de vista de libertad, igualdad y justicia; el punto de vista de quien esta tarde parte hacia los campamentos de refugiados de Tindouf a compartir penas y alegrías con quienes viven en el exilio permanente en medio de la arenosa nada.
Desde esa atalaya, no acabo de comprender aunque sí me acerco bastante, la postura defendida en las últimas semanas con respecto a la huelga de hambre iniciada por Aminatou. Una huelga desencadenada por la expulsión de Haidar de Marruecos después de retirársele el pasaporta por parte de las autoridades marroquís (estrictas y opresoras con el pueblo saharaui). Una vez retirado el pasaporte y expulsada del país, es metida en un avión y trasladada a Lanzarote. Aquí, defendiendo lógicamente el derecho de Haidar a reclamar su nacionalidad saharaui, no puedo negar que desgraciadamente un país tiene la potestad de expulsar a quien le de la gana. Y si es un país de dudosas garantías democráticas (cuando menos) pues ni se lo piensa.
Se critica desde España que se dejara regresar a Haidar sin pasaporte. Y en eso tiene parte de razón quien lo alega. Pero de no haber sido así…¿nos preguntamos cual sería la situación actual de Haidar? ¿Asumimos que de no haber venido a España, permanecería en alguna oscura sala del aeropuerto de Rabat o Marrakech, o peor aún, en una cárcel de las que desgraciadamente ella ya conoce? No conozco desgraciadamente otra alternativa que garantizara la integridad física de Haidar como la que se adoptó, teniendo en cuenta que posee la tarjeta de residencia LEGAL en España.
Bien. Ya tenemos el problema creado.
A la hora de buscar soluciones ante este escenario, el Gobierno español hace TODO lo que está en su mano para resolver esta situación. Realiza tres propuestas a Haidar (todas rechazadas), establece contactos con MArruecos que se muestra intransigente, etc…
Nuevo escenario.
Haidar se debilita, España hace todo lo que puede, pero Marruecos no cede. Haidar tiene a su alrededor, y es una opinión personal, gente noble que defiende la causa saharaui, artistas, escritores, políticos y gente anónima incluidos ; pero también demagogos, utópicos trasnochados que aprovechan la situación para convencer de lo fácil que se supone es arreglar el conflicto saharaui cuando todos saben que no es tan sencillo. Quiero decir con esto que si queremos que lo que Haidar está haciendo tenga su fruto, HAIDAR DEBE SOBREVIVIR.
En las casi dos décadas que llevo vinculado al asunto saharaui (lo que tiene ser progresista es que estos fregaos atraen desde muy jovencito) no he conocido un impacto mediático tan grande como el de estos días y eso, debe ser aprovechado. Me da igual que quien quiera apuntarse el tanto, pero aprovechémoslo.
Por ello propongo humildemente que Haidar deponga su huelga de hambre y de el relevo a personas de a pie, artistas y demás amigos del pueblo saharaui para establecer una estructura que trate el conflicto de manera permanente. Y que lo haga de manera conjunta con los políticos. Que se cree un foro no ya de debate, sino de actuación que devuelva el asunto la primera fila. Todo ello, eso sí, siendo conscientes de que la solución al asunto pasa únicamente por que se cumplan las resoluciones de la ONU al respecto (desgraciadamente la ONU está como está y sirve a quien sirve) y por que la respuesta sea multilateral.
Cualquier propuesta de resolución del conflicto saharaui unilateral está condenada al fracaso, incluso si esa propuesta fuera óptima y reconociera todos y cada uno de los derechos de nuestros hermanos saharauis. Para ser puesta en práctica con garantías debería contar con el apoyo de ambas partes.
Hagamos huelgas de hambre en la ONU para cambiar esa institución casi obsoleta, sometida a los designios de EEUU y un puñado de paises que se permiten vetar o incumplir las resoluciones que ellos mismos aprueban (de locos). Organícense manifestaciones frente a las embajadas de los países responsables y exijanse al Estado (y ESTADO SOMOS TODOS, NO SÓLO LAS INSTITUCIONES POLÍTICAS) español las responsabilidades asumibles, pero no más porque de hacerlo, seriamos víctimas de nuestros impulsos en perjuicio de la razón. Hagamos en definitiva POLITICA con mayúsculas.
Por último una reflexión para hacernos todos los defensores de la causa saharaui. ¿Por qué, a pesar de ser un conflicto tan cercano física, sentimental e históricamente, la sociedad española no se moviliza en masa? ¿Por qué hablamos de algunos artistas, algunos escritores, algunos (poquísimos ciudadanos de a pie proporcional y desgraciadamente) cuando son tan nuestros?
HIDAR DEBE SOBREVIVIR PARA APROVECHAR EL EMPUJÓN MEDIÁTICO CREADO Y LUCHAR AUN CON MÁS FUERZA POR EL PUEBLO SAHARAUI. A MI NO ME ESCUCHARÁ PERO OJALÁ LLEGUE ESA IDEA DE PARTE DE ALGUIEN QUE PUEDA CONVENCERLA.
