Que va. No lo insinuó. Ni habló de sedaciones irregulares. Ni de “homicidios sistemáticos” que es mucho más grave. Resulta que el pobre Lamela después de destituir al equipo de urgencias del Severo Ochoa, ejecutar una politica nefasta desde la Consejería de Sanidad de la C.M. que ha llevado a la construcción populista de varios hospitales de gestión privada con múltiples carencias de personal y materiales, ahora resulta que el pobrecito no insinuó nada.
Después de lograr que la gente muera con más dolor, desprestigiando de paso y de manera totalmente impune e injustificada la sanidad pública, después de haber logrado desviar la atención de lo realmente importante (listas de espera interminables, centros insuficientes, etc…) Lamela dice qe no insinuó nada.
No le deseo el mal a nadie. Por ello no desearía nunca que Lamela o alguno de sus amigos o familiares sufriera una muerte dolorosa y lenta y que además no pudiera ser calmada por el puritanismo que esta derecha troglodita maneja de manera cínica e hipócrita. No lo desearé, no. Pero a buen seguro que más de uno si lo hace aunque le iba a dar igual. Tal y como pasó durante años con el aborto que ellos criticaban pero practicaban en Londres, o con el divorcio que ellos criticaron tanto y luego usaron hasta hartarse, cuando llegue el momento de sufrir el dolor inhumano de alguna enfermedad, tirarán de privada o de chequera para evitar el trance.
Tirarán de privada, y de morro. Mucho morro.