Cuando hace unas semanas se produjeron los lamentables incidentes en Pozuelo de Alarcón, en los que cientos de jóvenes que hacían botellón acabaron la noche a botellazos y pedradas con la Policía, fueron muchos los artículos de opinión que pusieron el grito en el cielo. Incluso este blog publicó un pequeño post sobre el asunto. Muchos de ellos llegaban entre otras, a la conclusión de que nuestra juventud, influenciada por la actitud general de una sociedad a la que no es ajena sino parte, había llegado a un punto en el que solamente exigía derechos sin mencionar siquiera ni una obligación. Un artículo interesantísmo en EL PAÍS de Vargas Llosa (que no es ni mucho menos santo de mi devoción ideológicamente hablando) culpaba al Mayo del 68 de la pérdida de responsabilidades cívicas y respeto a lo comunitario escondida tras los eslóganes como “Prohibido prohibir”. Con matices, coincido en mucho con esa teoria pero eso sería motivo de otro post. Finalizamos pues con una peuqeña conclusión: nuestra sociedad a llegado a un punto en el que exige a todos los niveles derechos, pero no cumple con sus obligaciones cívicas (y de educación) más allá de pagar impuestos y acudir a las urnas, y ya casi ni eso.
Bien.
Se propone una reforma en la conocida como Ley del aborto. A las calles salen miles de personas (millones, trillones casi según los organizadores, 55.000 según una empresa dedicada a contar multitudes ) con dirigentes del PP a la cabeza. Ni que decir tiene que la inmensa mayoría de los allí concentrados responden a un perfil conservador por mucho que quieran sembrar la duda y discordia entre progresistas con supuestos apoyos de sectores como Socialistas Cristianos (que no católicos).
El PP una vez más, se opone a una Ley que regula y amplia un DERECHO. Y lo hace excusándose de tal manera que sólo puede interpretarse como una confusión entre el significado de la palabra DERECHO y el del término OBLIGACIÓN O DEBER. Confusión totalmente consciente y torticera en sus objetivos que no son otros que engañar y transmitir a su electorado más conservador y ultra, lo que este quiere oir.
Cuando este gobierno socialista aprobó la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, España iba directa no ya a Sodoma y Gomorra, sino a un estado de perversión y sexo anal en el que cualquier persona sería asaltada por las calles para ser violada o cuanto menos influida para convertirse en gay y arder en los infiernos eternamente (vaya, de nuevo la iglesia). En este caso el cinismo es máximo cuando el PP recurre la ley al constitucional, la iglesia condena y se manifiesta poniendo en un brete personal a miles de curas y religiosos homosexuales, miles de homosexuales a pesar de todo ello votan al Partido Popular y dirigentes gays de este partido hacen equilibrios increíbles e imposibles para justificar la ley y su recurso.
Esa ley seguirá así incluso aunque el PP llegue al poder, porque su manera de hacer política siempre fue esa: dejar las decisiones difíciles, contrvertidas o polémicas a gobiernos de izquierdas para debilitarlos y asaltar el poder con el trabajo ya realizado.
Ahora con el aborto volvemos a las andadas. Pero introducimos nuevos factores: engaño y confusión de términos (” matar a un niño indefenso” “asesinato” etc…), nuevos actores en las calles (adolescentes) y de nuevo, más cinismo.
En la manifestación del pasado sábado muchas jóvenes entre 14 y dieciseis años se desgañitaban ante las cámaras de PPmadrid. “No tenemos edad para fumar, ni edad para beber pero si tenemos edad para abortar”. Cuanta tontería en tan poca frase. Seguro que con dieciséis ni ella ni niniguna de sus amigas fuma o bebe porque no pueden acceder a la bebida…jajajaja. Seguro. Igual alguna de ellas por edad y clase social estaba de botellón en Pozuelo hace semanas. O igual no. También le faltó decir que para poder abortar primero debe follar (perdonad el lenguaje) y eso claro, no es políticamente correcto. Ahora entiendo tanta juventud en las calles en esta manifestación… todos los que allí estaban no quieren abortar, luego admiten indirectamente que podrían plantearse el dilema, luego admiten que mantienen relaciones sexuales con catorce o dieciséis años, o sea… que están llevando la contraria a sus compañeros de manifestación que predican en su mayoría abstinencia hasta el matrimonio . ¿Que dirían sus papás si supieran que sus hijas tan pro-vida como se denominan, tan conservadoras, tan modositas, practican el maravilloso mundo del sexo en todas sus variedades y posturas y lugares con sus novietes de dos meses? ¿Si supieran que muchas de ellas (lo dice la estadística ojo) practican tocamientos, penetraciones de todo tipo, felaciones y reciben encantadas el cunnilingus por parte de sus rollos, quizá en us propias camas bajo el crucifijo y junto al rosario colgado en la pared? Cínicos.
Yo lo hacía siempre que me dejaban, y he disfrutado, disfruto y disfrutaré de uno de los mayores placeres en esta vida, como es el sexo en muchas de sus variedades pero yo no soy cínico: lo admito y lo defiendo. Yo hice el amor en ocasiones y follé en otras y nunca tuve que lamentar ningún embarazo no deseado o enfermedad …¿igual porque recibí una educación libre de tabúes, religión y demás infamias?
Sigamos.
Prefiero un aborto elegido libremente por la madre, a un niño gravemente enfermo, desatendido o condenado a morir de hambre en un país impronunciable porque unos señores que se oponen al aborto además no dejan usar el condón. Los mismos que luego a lo largo y ancho del mundo amparan a pederastas bajos sus sotanas. Cínicos de ….iglesia.
Continuará…
Ameeeeeeeen
Fdo. Una folladora
Por: Vero el 22 10 09
a las 8:46 am